Todo comenzó cuando conseguí trabajo en Tultitlán
En 2023, diariamente tenía que viajar una hora de ida, pero el regreso variaba entre 2 y 4 horas por el tráfico. Ir diario a perder de 3 a 6 horas en el tráfico no era viable. Necesitaba un auto, aunque lo que conseguiría no era lo que tenía pensado. ¡Sería mucho mejor! Quería un chevy pop para irlo a destruir en los baches y topes del Estado, pero me cayó una Sprinter Cargo Van… Pensé que me servía para quedarme por allá en la semana y regresar los fines de semana.
El día de la compra yo no sabía nada motores diesel, pero sonaba bien y se veía bien, a mi parecer… después iría descubriendo algunos detalles importantes…
- El sistema de enfriamiento no estaba, sólo le pusieron una manguera para terminar el ciclo
- Traía arreglos mal hechos en la cabeza del motor
- La tapa de punterías era reconstruida
- No servía el módulo de control de las bujías de encendido
- Traía cientos de códigos de error (que no hubiera podido escanear hasta mucho después)

Hacer que ruede…
Cuando compré la camioneta estaba en banquitos… Y conseguí unos «gallitos» para poderla rodar…

Traes rota la suspensión…
Al desmontar las llantas, lo primero que notó el mecánico fue que se podía mover la suspensión con la mano…

El parabrisas nuevo…
Originalmente la camioneta traía un parabrisas roto, y estaba inusable, así que el segundo paso fue ponerle uno en buen estado. Y había algo más oculto en la caja!

Asientos nuevos
En una vuelta a comprar refacciones, me encontré estos asientos de una Navigator accidentada, estaban buenos, así que no dudé en comprarlos…

Necesitaría ayuda experta….
Por recomendación, llevé la Sprinter a este taller en la Viga, y resultó que son especialistas en Sprinters de Fedex, justo como la mía!

Limpiando y restaurando la carrocería
Lo que seguiría era una limpieza y restauración de toda la carrocería. Estaba muy sucia, y además tenía algunas partes oxidadas. Y había un ser vivo en la caja!